Consejos prácticos para evitar el burnout maternal

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Las mejores técnicas para no sentirse (tan) desbordadas

Le he preguntado a algunas madres de mi entorno por sus consejos prácticos para evitar el burnout maternal, esa sensación de sentirse “quemadas”. Algunas de las mamás que me han ayudado con esto son amigas mías, a otras no las conozco personalmente (solo nos hemos escrito a través de grupos de Facebook). Pero todas han compartido las técnicas que mejor les funcionan para relajarse cuando se sienten desbordadas.

Todas sabíamos que criar hijos iba a ser mucho trabajo, pero cuando estás “dentro del meollo”, a veces perdemos perspectiva, dejamos de cuidarnos y tarde temprano sentimos que no podemos más. Cuidarse física, mental y emocionalmente no es egoísmo; desbordadas no le hacemos ningún favor a nadie.

Consejos prácticos para evitar el burnout maternal

Por qué te puede interesar aunque no tengas hijos

El otro día me contó una amiga (sin hijos) a la que hace tiempo que no veía, que el año pasado tuvo unos problemas de piel muy persistentes. Al final fue al médico y lo primero que le dijo fue “usted tiene estrés”. A lo que ella dijo “pues claro; ¿hay alguien hoy en día que no tenga estrés?”.

La verdad, todo el mundo tiene mil cosas que hacer y poco tiempo, se tengan hijos o no.

Entonces puede que te preguntes que por qué me he centrado en madres.

La primera razón es porque yo misma estoy en esa fase (y por eso me pareció más fácil escribir desde esta perspectiva). Pero sobre todo me pareció interesante el enfoque de una mamá porque cuando se tienen hijos (sobre todo si aún son pequeños) hay algunas dificultades “extra” para hacer cosas que suelen relajar:

  • Es muy difícil tomarse tiempo para una misma (o para las amistades, la pareja…)
  • Se suelen tener más impedimentos económicos
  • Hay que hacer cosas y tomar decisiones por varias personas, lo que puede agotar física y mentalmente

Por ejemplo, hasta cosas tan “simples” (por lo menos, típicas) como irse a que te den un masaje o al cine, pueden ser bastante complicadas, ya sea por tiempo, disponibilidad, dinero, o a veces, todos los motivos a la vez.

De ahí que las mamás agotadas tienen que encontrar los trucos más rápidos y baratos para desestresarse, pero por supuesto también pueden ayudar en otras situaciones.

Estrategias para evitar el “burnout” de madre

Puede que al leer los consejos de este artículo te pase como a mí: de algunos dirás «yo hago lo mismo«. Otros consejos te darán ideas que no se te habían ocurrido y con algún que otro consejo puede que ni estés tan de acuerdo.

Pero espero que te sirvan para ver que no estás sola en tus agobios.

Estoy muy agradecida a todas las madres que han ayudado para escribir este post y como el proceso ha sido mucho más intenso de lo que me había imaginado, he escrito incluso un «making of«.

Por último, a modo de nota, aviso de que como soy una madre española-japonesa que vive en Alemania, he recibido consejos de mamás de varios países. Lo digo porque en alguna de las estrategias se notan las diferencias de mentalidad entre países (y también porque puede que alguna traducción me haya quedado un poco rara).

Autocuidado

Tomarse tiempo para una misma

Cuando mi marido vuelve del trabajo, sale a pasear con el bebé durante 1-2 horas. No sé cómo podría seguir adelante sin ese tiempo. Aprovecho ese tiempo para hacer cosas, como cocinar, asearme o incluso dormir un poco.

Cuidarse

A mí me ayuda caminar, un baño de espuma, comprarme flores y maquillarme mucho para verme más guapa.

Dormir, dormir, dormir

El mejor consejo me lo ha dado mi madre: que duerma siempre que pueda. Por eso siempre intenté dar el pecho acostada y ahora sigo intentando acostarme lo antes posible una vez se duerman los niños (incluso procuro hacer alguna siesta con ellos).

Beber té

Como el nombre de tu blog; a mí también me sienta muy bien tomarme una infusión en calma. Es lo más asequible que hay para sentirse como una reina.

Sentirse guapa

Suena frívolo, pero para mí es importante no descuidar mi cita de peluquería y de pedicura. Claro que me han dado remordimientos por gastar dinero en algo así, sobre todo ahora que no tengo ingresos, pero no me sentía bien con las mechas descuidadas y prefiero usar el dinero en eso que no en comprar “cosas” que realmente no necesito y solo me ocupan espacio.

No olvidar el aseo

Lavarme los dientes. A veces no me da para ducharme, y a veces he estado a saber cuánto sin lavarme el pelo… pero lo de los dientes lo consigo en un momento y hace una gran diferencia.

Bloquear tiempo libre

En casa hemos decidido que tengo mis dos tardes a la semana de gimnasio y lo mantenemos pase lo que pase. Todos hemos notado que me ayuda a recargar las pilas. Una vez incluso me fui en ese tiempo al cine. Es «mi» tiempo fijo a la semana y a menos que pase algo grave, no es negociable.

Meditar

Después de meditar siempre me siento más capaz de ver las cosas con calma.

Organización en casa

Abrazar la imperfección

La casa está desordenada, pero qué más da: tengo niños pequeños y es lo que toca. Intento que esté más o menos limpio (por lo menos, que no me de asco si uno se come algo de comida que haya caído al suelo), pero no me estreso porque la casa no esté de revista.

Mantener un orden en el que sentirse satisfecha

Yo entiendo eso de “fregar los platos pueden esperar, pero mirar el arco iris con tus hijos, no”, y me parece muy bonito, pero para mí, hay un límite. Porque si espero a que mi hija se duerma para hacerlo todo, no me llega el tiempo. Y a mí por lo menos me agobia mucho ver todo sucio o tirado por ahí. Así que cuando me siento desbordada, intento limpiar o recoger algo, lo que llegue en unos minutillos, tampoco es que tenga que quedar todo como los chorros del oro. Ya sé que suena raro, pero yo luego me siento mejor, a mí me ayuda.

Involucrar a la familia

Al principio aprovechaba para hacer las cosas de la casa cuando mi hijo estaba durmiendo o de paseo con el padre. Pero luego no me quedaba nada de tiempo para mí y encima notaba que no me lo valoraban. Por eso, mi «truco» es hacer todas las tareas del hogar que pueda con la familia en casa (menos cosas como planchar, que me da miedo con el nene cerca). Primero, para que se sepa que las cosas no se arreglan solas. Segundo, ahora que mi hijo es más grandecito, lo ve como un juego y me imita. Creo que es importante que aprendan a colaborar así.

Buscar ayuda

Me costó «abrir mi casa» a gente desconocida, pero decidí contratar a alguien para que me ayudase con las cosas de la casa. Por suerte, la conocía de unos amigos y la química ha ido tan bien que incluso le puedo confiar a mi hijo.

Establecer horarios

A nosotros nos ha ayudado mucho ser consecuentes con los horarios. Desde que hemos decidido que nuestro hijo se cuesta a las 8 sin excepción, nos queda algo de tiempo útil antes de que termine el día .

Evitar burnout maternal

Aprovechar oportunidades

Aliarse con las tecnologías

Cuando me siento desbordada, les pongo un dvd para que estén tranquilos mientras hago lo que tenga que hacer (aunque sea irme al cuarto de al lado para calmarme). Sé que ponerles la tele no es bueno, pero pienso que peor es enfadarme.

Citas mientras duermen

Uno de nuestros momentos más relajantes del día es en cuanto se duerme nuestro hijo. Mi marido y yo nos tomamos una copa de vino y vemos un capítulo de alguna serie.

Integrar mini-momentos de ocio en los minutos libres

Echo de menos leer y en casa no me dejan un momento tranquilo, así que de camino al trabajo, en vez de perder el tiempo al móvil, leo algún libro que me inspire. 

Sacar tiempo para una quedada

Lo dejo con los abuelos y salgo a tomar un café con mi hermana, que tiene a los hijos ya mayorcitos y siempre me ha comprendido en esto de la maternidad.

Encontrar almas afines

Mi pareja es el padre de mis hijos y somos un equipo, pero a veces necesitas una amiga que sepa lo que estás pasando. Una amiga que te deje hablar y te escuche sin darte sermones, vale oro.

Salir de paseo

A mi me parece que ir al parque es el mejor invento: al aire libre los gritos molestan menos y siempre puedes charlar con otras madres en la misma situación. Además, después de haber estado fuera, duermen mejor.

Disfrutarlos de forma consciente

Bailar

Cuando mi bebé no deja de llorar, pongo un buen hip hop de la antigua escuela (que siempre me ha gustado para despejarme) y me pongo a bailar con él en brazos. A mí me desestresa y además suele dejar de llorar. Cuando crezca un poco supongo tendré que cambiar de música para que no entienda el texto, pero hasta entonces, lo disfruto.

Hacer teatro con los niños

Cuando los niños están de mal humor, me “convierto” en mamá-monstruo y les persigo con voz de monstruo que hace cosquillas. No falla; ellos se ríen mucho, y yo me lo paso bien haciendo el paripé.

Escribir notitas cariñosas

Mi hijo me deja a veces «regalitos» por la casa (dibujos con mensajes de «te quiero mamá»). Tengo algunas guardadas y verlas me quita todos los males.

Recordar lo afortunadas que somos por tenerlos

Antes de tener hijos, me embelesaba mirando videos de bebés en Youtube, y ahora, si me despisto, estoy el día gruñona aunque tenga a las criaturas más hermosas. Así que intento recordar y apreciar la bendición que son.

Reír más

Intento reírme más con las monerías que hacen y no centrarme sólo en las obligaciones.

Abrazar

Lo bueno de tener hijos pequeños en casa es que nunca te va a faltar un abrazo. Normalmente los míos se calman cuando los abrazo, y yo lo disfruto, que a saber cuándo dejarán de querer estar conmigo.

Pequeños cambios

Corregir la postura

He observado que desde el embarazo tengo mala postura. Durante el embarazo, porque no sabía cómo ponerme; y tras el parto, porque me dolía la barriga. Ya con el bebé, entre la lactancia, tenerla en brazos, siempre ando encorvada. Así que cuando me doy cuenta, procuro corregirlo. No siempre puedo, pero por ejemplo, cuando no la tengo en el fular, lo intento y es increíble lo que mejora mi estado de ánimo.

Leer

Libros de autoayuda. Si hace dos años me hubieran dicho que iba a leer uno, me hubiera muerto de la risa, pero tengo que reconocer que hasta ahora, el par que he leído me han servido mucho.

Ir a lo «my way» (ignorar opiniones)

Yo he dejado de seguir a todo el mundo en Facebook porque no me hacía bien leer todos estos comentarios tipo “esto es bueno, esto es malo”.

Evocar sentimientos de ternura

Cuando noto que voy a entrar en una espiral de sentimientos negativos, cierro los ojos y pienso en la cara de los niños cuando están dormidos. Instantáneamente se me llena el corazón de ternura.

Y tú, ¿que haces para evitar sentirte desbordada? ¿Te has reconocido en alguna de estas Estrategias?

Relacionado: Uno de los mejores consejos de maternidad que he recibido

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