Dos trocitosdel tamaño de un diente de ajo deJengibre
2cucharitasMiel
2CucharitasZumo de limón
500mlagua
Instrucciones
Pelar el jengibre (quitando la “piel” marrón). La forma más fácil es hacerlo con una cuchara.
Cortar el jengibre en rodajas finas o trocitos pequeños.
Meter en una cacerola el jengibre, agua y calentar hasta que entre en punto de ebullición (opcionalmente puedes echar el agua previamente hervida en un calentador de agua: es lo que hago para ahorrar tiempo y energía, pero no es imprescindible)
Una vez que el agua comience a hervir, bajar a fuego lento y mantener 10 minutos.
Colar.
Añadir la miel y el limón al gusto justo antes de tomar, para que mantengan sus propiedades.
Notas
Variación: Para conseguir un sabor más suave o preparar solo una taza, puedes echar directamente agua caliente sobre jengibre y dejar reposar unos 5-10 minutos (sin mantener el jengibre al fuego).