Lava un mango y sécalo con un trapo. Hazle dos cortes*, uno a cada lado del hueso, de modo que te queden tres rodajas.
Para echar la pulpa en el vaso de batidora, solo tienes que rebañar el gajo del mango con el borde del vaso.
Otra alternativa es usar mango congelado.
Añade un poquito de sal para potenciar el aroma del mango.
Añade el yogur y la misma cantidad de agua**.
Bate bien hasta que conseguir una consistencia cremosa
Notas
*En Mango para principiantes tienes una explicación detallada sobre cómo cortar mangos de forma limpia.**Truco para ensuciar menos “cacharros”: una vez que hayas echado el yogur en el vaso de la batidora y por tanto te ha quedado vacío el vasito de yogur, puedes usar el mismo recipiente para meter el agua. Así tienes la cantidad necesaria de agua (es aproximadamente la misma cantidad que de yogur) y de paso aprovechas los restos de yogur que puedan haber quedado en el recipiente.