Echar en una taza la cúrcuma, las especias y el agua (mejor pecar de poca agua que pasarse)
Mezclar con una cucharita hasta que quede homogéneo. Solo necesitarás unos segundos.
Añadir la leche. Puedes usarla caliente o fría (lo único a tener en cuenta si la usas fría es que luego tendrás que remover mejor para que la miel se disuelva).
Endulzar al gusto con miel (o tu opción favorita).
Alternativa: puedes mezclar todos los ingredientes con la batidora de mano o un espumador; es más rápido y te saldrá un poco de espuma que a mucha gente le parece muy agradable.
Notas
Si es la primera vez que tomas leche dorada o si no te gusta mucho la cúrcuma, puedes reducir la cúrcuma a media cucharita y aumentar un poco la cantidad de miel.
A la hora de usar especias, ten cuidado para no pasarte con la cantidad de pimienta y jengibre (a veces no le echo).
Sabe bien tanto en caliente como en frío.
Usando un espumador o una batidora es aún más rápido y fácil: mezcla desde el comienzo la leche con las especias (puedes saltarte el paso de emulsionar las especias con el agua).