Pelar el jengibre (la manera más cómoda es con una cucharita)
Cortar el jengibre en rodajas finas o rallarlo
Meter el jengibre en un bote de cristal y echarle miel hasta que quede cubierto.
Dejar reposar en un lugar fresco y oscuro durante 1-2 días (por ejemplo, dentro de un armario o la despensa) hasta que la miel se vuelva líquida.
Guardarlo en el frigorífico. Ahí se conserva durante meses. Puedes usar el líquido para endulzar lo que quieras y los trozos de jengibre para comértelos o cocinar con ellos.
Notas
Esta miel endulza menos que la miel normal (está diluida), así que me parece mejor usarla para aportar cierto toque de jengibre que para endulzar propiamente.
Yo uso los trozos de jengibre para condimentar algunos sofritos de verdura; la combinación de dulce y picante le da un toque bastante oriental a las comidas.