Cómo preparar té verde con agua fría o helada: conseguirás un sabor de lo más agradable y suave (nunca te quedará demasiado amargo) y aporta menos cafeína que el té preparado con agua caliente
Echa el hielo en el agua, para que quede lo más fría posible
Meter el té en el agua. Yo suelo usar 2 gramos de té por cada 250 ml de agua, pero esta proporción es tirando a suave: dependiendo de tu gusto, del té que uses (algunas marcas saben más que otras) o si vas a añadirle más hielo al servir, quizá necesites más cantidad de té.
Dejar infusionar unos 10 minutos a temperatura ambiente (o una noche entera en el frigorífico).
Sacar el té (sin exprimirlo, para que no quede amargo)
El té puede usarse para infusionar 1-2 veces más en el mismo día.
El té frío ya preparado se conserva hasta 2-3 días en el frigorífico.
Notas
VARIACIÓN HELADAOtra forma de hacer este té es sin usar agua, metiendo el té en un recipiente solo con hielo:
Se necesitan aproximadamente 2-5 gramos de té por cada 150 gr. de hielo.
Cuando el hielo se derrite, el té está listo para tomar (tras unas 3-4 horas a temperatura ambiente o una noche en el frigorífico).