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Ejercicio para encontrar tiempo a lo que te es importante

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Cómo encontrar oportunidades y tiempo para disfrutar hoy mismo del estilo de vida que deseas (aunque parezca que no puedas ahora mismo)

En este artículo te presento un ejercicio de escritura que te mostrará cómo encontrar el tiempo y las oportunidades para hacer lo que más quieres, sea cual sea tu situación actual.

Descubre en menos de 10-15 minutos qué te indican tus anhelos y consigue la agradable sensación de que sea cual sea tu situación actual, puedes hacer, ahora mismo, algo para acercarte ya a la vida de tus sueños.

Aunque en este artículo te explico cómo hacerlo punto por punto y por escrito parece que da pereza, en el fondo es muy sencillo.

De hecho, puede que te parezca tan simple que pienses que no hace falta, pero merece la pena hacerlo por escrito; a mi SIEMPRE me sorprende lo efectivo que es se hace sobre papel (no hace falta que cuides las formas ni nada así: solo se trata de darte el tiempo de escribir).

Ejercicio para encontrar satisfacción en tu situación actual

Por qué funciona

Los seres humanos siempre solemos querer más (de cualquier cosa).

Incluso cuando estamos bien, siempre hay algo que nos gustaría mejorar de nosotros o de nuestro entorno. Y esto en sí es algo bueno que nos ayuda a avanzar.

Pero cuando nos centramos demasiado en lo que nos falta, podemos llegar a sentirnos descontentos: en un estado de carencia y con demasiadas emociones negativas.  

El ejercicio que te propongo aquí observa tus deseos y los usa como brújula para acercarte a lo que de verdad quieres, de una forma que puedas aplicarlo enseguida.

Cómo hacerlo

Para este ejercicio solo necesitas:

  • algo para escribir (una hoja y un bolígrafo llegan)
  • seguir los siguientes 3 pasos:

1. Escribe tus deseos relacionados a una carencia actual

Haz una lista con 5-10 cosas que te gustaría hacer pero que, por alguna razón, no puedes hacer ahora

Es importante que lo dejes por escrito (da igual que sea en papel o de forma electrónica), para que luego puedas trabajar con ella.

Nota: Es posible que los siguientes pasos te sean más fáciles si las cosas que escribas estén relacionadas con el mismo “impedimento”.
Por ejemplo, si tienes hijos pequeños, es posible que eches de menos tener tiempo para ti. 
En este caso, en tu lista de cosas que te gustaría hacer, puedes escribir lo que harías si tuvieras tiempo libre: dormir, ducharte con calma, ponerte una mascarilla, leer un libro, charlar con una amiga, arreglar la casa… 

Puedes aplicarlo a cualquier tipo de situación; lo que te gustaría hacer si tuvieras más dinero, si tuvieras otro estado civil, si te dedicases a otra cosa, si vivieras en otro lugar, etc.

Seguro que hay por lo menos un aspecto de tu vida en el que deseas en mayor o menor medida algo que no puedes hacer ahora mismo.

El ejercicio te resultará más sencillo si te centras en un aspecto de tu vida cada vez, empezando quizá con aquel en el que más eches en falta algo ahora mismo.

2. Busca la motivación del deseo

Ahora viene lo que de verdad importa.
Una vez que tengas tu lista, lee cada punto y hazte la pregunta:

¿Por qué quiero hacer/tener esto?

Este paso es esencial porque el motivo por el que deseas lo que deseas te da pistas sobre tus preferencias y puede aclararte muchas cosas.

El truco está en que te repitas esta pregunta varias veces, por lo menos 2 veces por cada punto.

Aunque te de pereza, recomiendo que te tomes este paso en serio porque es el que te ayudará a determinar el nivel de importancia de tu deseo y cuál es su sentido a nivel más profundo.

Por ejemplo, es posible que al hacer esta parte del ejercicio, te des cuenta que varios de tus deseos comparten algún denominador común.
Otra posibilidad es que te des cuenta de que alguna de las cosas de la lista no me es tan importante ahora mismo (a lo mejor es una creencia inculcada por otros) y pueda dejarlo ir con la tranquilidad de que no necesitas cumplirlo (por lo menos de momento).

Para que quede más claro, sigamos con el ejemplo de la madre abrumada y digamos que se está centrando en el deseo de dormir más:

  • ¿Por qué quiero dormir más? →Porque a veces me duele la cabeza (o tengo otros síntomas) de falta de sueño y me gustaría estar de mejor humor.
  • ¿Por qué quiero quiero que no me duela la cabeza y estar de mejor humor? →Para poder mantenerme más calmada, venga lo que venga en el día a día y los eventos que me trae sobre los que no tengo control.
  • ¿Por qué quiero mantenerme más calmada? →Porque me gusta la sensación y/o porque así mi bebé se nota más relajado o llora menos o trato mejor a las personas que me rodean.

En este ejemplo he preguntado por qué 3 veces y eso me ha hecho ver que mi deseo original de “dormir más” muestra que que me importa por mi salud y me gustaría ser una persona tranquila o que quiero contribuir a un entorno más armonioso.
En el siguiente punto veremos cómo estas razones te ayudarán a encontrar tus soluciones.

3. Planifica qué hacer

Ahora viene la parte práctica: veamos qué hacer con esta información y cómo aprovecharla.

Una vez que has investigado tus razones, seguramente te sea mucho más fácil tener la motivación para tomar acción y adaptar tus deseos a la medida de lo posible ahora mismo.

Verás que de forma general, siempre puedes reducir tus deseos (aún) no cumplidos a estas dos preguntas:

  1. ¿De verdad me es imposible o podría hacerlo si renuncio a otra cosa? Y en el caso de que pudiera hacerlo renunciando a otra cosa, ¿me merece la pena?
  2. Si de verdad no puedo hacerlo ahora mismo, ¿hay alguna alternativa que me deje satisfecha en cierta medida? 

Volvamos a verlo con el ejemplo de la madre abrumada (la verdad, yo usé este ejercicio exactamente en esta situación) y el primer deseo de la lista: “dormir más”.

Si aplicamos las 2 opciones de las que hemos hablado:

1. ¿De verdad me es imposible o podría hacerlo si renuncio a otra cosa? En el caso de que pudiera hacerlo renunciando a otra cosa, ¿me merece la pena?

Podría echarme alguna siesta mientras duerme el bebé, hora en la que normalmente revisaba el correo/recogía la casa/hacía de comer.

Aquí tendríamos que preguntarnos si te merece la pena dejar pendiente las otras cosas a cambio de dormir.
Esto solo lo puedes contestar tú, dependiendo de tu situación.

Ten en cuenta también que no tiene por qué ser una solución en blanco o negro.
En este ejemplo está la opción de dormir en cuanto duerma el bebé (dejando otras cosas sin hacer), pero también estaría la opción de dormir solo parte del tiempo (y aparte, hacer parte lo que solía hacer mientras estoy despierta).

No hay una sola respuesta correcta porque la elección es solo tuya.
Ante la duda, ya sabes que el punto 2 te ha mostrado lo que realmente te es importante.

2. Si no puedo hacerlo, ¿hay alguna alternativa que me deje satisfecha en cierta medida? 

En el caso de que no se pueda cumplir lo que quieres, por lo que sea, qué alternativa, que puedas realizar hoy mismo, satisface tus deseos (aunque sea a menor escala)?

En el caso que estamos viendo, si fuera imposible dormir más, ¿puedes cerrar los ojos mientras haces algunas cosas, para por lo menos dejar descansar los ojos? ¿Hay algo que puedas cambiar para que el tiempo que sí puedes dormir, el sueño sea de mejor calidad?

El truco está en que cuando te decidas por la alternativa, la saborees, porque aunque no sea exactamente lo que querías originalmente, están relacionados con el motivo original (los “porqués” que decidiste en el punto anterior).

Por poner otro ejemplo, pongamos que te apetece mucho tener un jardín para criar hortalizas:

  • Si la razón por la que lo quieres es por dedicarte a la jardinería, quizá podrías plantar como alternativa algunas macetas en casa.
  • Si la razón es a cambio que te gustaría comer verdura cultivada de forma tradicional, podrías buscar un puesto de mercado de confianza.

La alternativa depende de los motivos por los que quieres esa cosa, y la clave para quedarte satisfecha con la alternativa, es aceptar que aunque no sea lo que pensabas al principio que querías, es una solución que respeta la motivación original.

Una vez que hayas decidido qué es lo más inmediato que puedes hacer, recomiendo que lo hagas hoy o en un futuro próximo bien definido (esta semana o este mes) para que disfrutes la experiencia de forma práctica.

Ir dando pasitos de forma consciente, por muy pequeños que sean, dan una tremenda motivación para seguir tomando las riendas de tu bienestar.

Resumen

  1. Escribe una lista con 5-10 cosas que te gustaría hacer pero que, por alguna razón, no puedes hacer ahora. 
  2. Define por qué quieres cada punto de tu lista (¡este es el punto esencial!)
  3. Piensa alternativas a tus deseos que cumplan alguno de los motivos del punto 2 y que puedas llevar a cabo hoy mismo.
  4. Dale un espacio en tu día a esta/s alternativa/s y cuando lo hagas, disfrútalo de forma consciente

Ahora solo te queda probarlo. Estoy deseando leer cómo te va con el ejercicio.

Si buscas más material para aclararte las ideas, no te pierdas:

Diario guiado 30 días conmigo

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2 comentarios

  1. Me han encantado tanto el newsletter de esta semana en email como el artículo de esta semana 💖❤️🤗
    La verdad es que yo también me agobio porque se me acumulan tantas cosas que debo hacer y me falta el tiempo
    Al final me agobio aún más pensando que no estoy consiguiendo hacer todo lo que debería …
    Creo que tengo que organizarme con tranquilidad lo que debo ir haciendo poco a poco sin agobiarme tanto.
    Creo que tienes mucha razón en lo que escribes en este artículo sobre cómo conseguir que deseos se puedan hacer realidad en 3 pasos.
    Me ayudas en ver estas cosas tan importantes de la vida no como un sueño abstracto sino como algo tangible.
    Muchísimas gracias por este artículo 🙇‍♀️💖

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