Cómo mejorar la postura para sentirse mejor

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Probablemente lo más rápido y fácil que puedes hacer para sentirte mejor ahora mismo

Mejorar la postura no solo ayuda a evitar dolores: es beneficioso para la salud, el rendimiento e incluso el estado de ánimo.

Depende de cómo te lo digan, puede resultar desagradable que te digan algo como  “mejora esa postura”, o “no encorves la espalda”, pero la verdad, en los demás reconocemos enseguida quién tiene una mala postura y las personas con buena postura nos causan una mejor impresión. 

Además, a partir de los 13-14 años (¿más o menos?), todos nos hemos dado cuenta de que muchos dolores vienen de las malas posturas.

Y sin embargo, a pesar de saber todo esto, a veces nos cuesta mantener una buena postura.

Por eso, merece la pena recordarlo: aunque de primeras parezca más cómodo dejar el cuerpo “de cualquier modo”, cuidar la postura es un gesto que recompensa con mucho bienestar a corto y largo plazo. Y está al alcance de todos nosotros. 

Este artículo reúne algunos recursos útiles y motivadores para que recordemos los importante que es nuestra postura y la podamos mejorar.

Nota: este artículo está basado en mis observaciones personales y NO soy profesional de la salud, así que para los datos importantes, enlazo a gente que sí se dedica a esto. De todos modos, estos consejos no buscan sustituir ayuda profesional en caso necesario. 

Razones para cuidar la postura

Una buena postura aporta beneficios para la salud, el estado de ánimo y el rendimiento.

Me gusta mucho la manera clara, concisa y amena en la que lo explica este vídeo (tiene subtítulos en español):

Resumiendo, cuidar la postura ayuda a tener:

  • Menos dolor de espalda y/o lumbagos
  • Menos tensión en cuello y hombros
  • Menos dolor de cabeza
  • Mejor capacidad pulmonar 
  • Más energía
  • Una mejor función de los órganos internos 
  • Músculos más tonificados
  • Mejor circulación 
  • Mejor estado de ánimo
  • Mejor autoestima (como explica este resumen de la charla TED de Amy Cudder con dibujos)

Para profundizar más sobre cada punto, recomiendo este estupendo artículo que trae hasta mini-vídeos con ejercicios (el texto está en inglés).

Cómo es una buena postura

Tener una buena postura no quiere decir que la columna tenga que estar “como un palo” ni que nos fuera posible llevar libros sobre la cabeza todo el tiempo. 

Además, la postura es algo dinámico que tiene que adaptarse a nuestros movimientos.

Por eso, cuidar la postura es más bien la suma de pequeños gestos que terminan convirtiéndose en higiene postural.

No hace falta obsesionarse con mantener una postura “perfecta” el 100% del tiempo, porque el cuerpo se mueve continuamente y no hay una sola forma de tener una buena postura. 

Así que más que pensar en la buena postura como algo que se tiene o no, es más útil pensar en cultivar una buena higiene postural, momento a momento, en la medida de lo posible.

De una forma más concreta, este vídeo muestra a partir del minuto 4:20 un truco para mantener una postura fisiológica mientras estamos sentados.

Consejos para mejorar la postura

1- Tomar conciencia

Un pequeño experimento; ¿es posible que ahora mismo, por el simple, hecho de estar leyendo sobre buena postura, estés con la espalda más erguida que antes de empezar este artículo? 😉

Como para tantas otras cosas en la vida, el primer paso es darse cuenta y querer mejorarlo. Y a ser posible, evitando el diálogo mental negativo, tipo “odio mi postura” o “como no puedo/no sé hacerlo perfecto, no tiene sentido que lo intente” (a nadie le gusta que le traten así, ¿por qué hacerlo con nosotros mismos?).

Hay técnicas de reeducación corporal que se basan gran parte de su método en la toma de conciencia de nuestro uso del cuerpo, como es el caso de la técnica Alexander.
Soy una gran admiradora de la técnica Alexander y me ayudó mucho tomar consulta/clases durante varios años, pero creo que es importante que el profesor sea bueno y “haya química”.
No es fácil encontrar profesores así (y además, pagarlo cuesta lo suyo porque son sesiones individuales), pero por suerte este artículo enseña en vídeo cómo practicar los 2 ejercicios más usados en técnica Alexander.

2- Hacer ejercicio

¿Te has fijado que los atletas que vemos por la tele tienen una postura naturalmente erguida? 

Es mucho más fácil mantener una buena postura cuando la musculatura que nos sostiene está en buenas condiciones.

A cambio, seguro que has notado cómo cuando estamos débiles, por ejemplo tras un tiempo en cama por gripe, cuesta mucho sostener la espalda “recta”, ¿verdad?

Afortunadamente, no es necesario ponerse súper en forma para mejorar la postura: hay ejercicios simples para comenzar a mejorar la postura.
Este vídeo explica paso a paso ejercicios muy fáciles que ayudan a mejorar la postura:

También me han gustado los ejercicios sencillos de este artículo con un plan de 30 días.

3- Moverse ahora

Aparte de para fortalecer los músculos que nos mantienen en una buena postura (mejora a largo plazo), moverse ayuda para mejorar la postura de forma inmediata: cuando nos molesta una postura, es muy difícil corregirla estando quietos, ya estemos sentados o de pie.
A cambio, al movernos, aunque sea solo un poco, es mucho más fácil encontrar alivio.

Así que la próxima vez que quieras mejorar tu postura, puede ser buena idea que andes un poco, hagas algunos movimientos lentos (como círculos con los hombros, cabeza, cadera o lo que sea que notes tenso) o estiramientos.

4- Crear un entorno favorable

Sin obsesionarse con lo que nos rodea (al fin y al cabo la clave siempre está en cómo actuamos nosotros), es de gran ayuda intentar que nuestras condiciones externas (lo que nos rodea y lo que usamos) favorezcan buenos hábitos posturales.

Por ejemplo, llevar peso repartido es mejor que llevarlo de forma asimétrica (muchos llevamos los bolsos a un solo lado, pero para el cuerpo es mejor una mochila) y usar calzado cómodo ayuda a evitar posturas inadecuadas.
Podemos evitar asientos que nos hagan tomar malas posturas (o estar mucho tiempo sentados) y podemos procurar que las pantallas que vemos estén casi a la altura de nuestros ojos.

4- Tomar modelos

Este punto es una opinión mía, pero que he observado en más de una ocasión.

Como profesora de piano, a veces me toca corregirle la postura a alumnos.
Sin embargo, a menudo, si aunque no diga nada, descruzo las piernas, respiro un poco más profundo y estiro un poco más la espalda (en otras palabras, cuando mejoro la postura yo misma), incluso aunque lo haga de forma sutil, el alumno también suele mejorar su postura, ¡al momento!
Me recuerda un poco a cuando alguien bosteza y te lo “contagia”.

Einstein dijo “dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera” y estoy de acuerdo en que lo que vemos nos influencia más de lo que somos conscientes.
Quizá podemos aprovecharlo para fijarnos más en gente que admiramos, también respecto a esto de la postura.

Conclusión

La perfección no existe, pero todos podemos mejorar ahora mismo nuestra postura y este gesto tan sencillo recompensa de una forma sutil pero poderosa.

Mi consejo para aplicarlo ahora mismo:

  1. Cierra los ojos, respira profundamente y al soltar el aire, déjale a tu columna y a tu cabeza todo el espacio que necesiten (deja que “crezcan”).
  2. Recuerda lo duro que trabaja tu cuerpo y la de cosas que de las que es capaz.
  3. Para agradecerle todas las vivencias maravillosas que te proporciona y las que aún están por venir, proponte moverlo con elegancia durante los próximos 10 minutos.
  4. Si notas tensión en alguna parte de tu cuerpo, puedes moverlo un poco, para aliviarlo.
  5. Repite todo esto cada vez que te acuerdes.

No importa que no estés pendiente siempre de tu postura, pero si cada vez que la recuerdas, haces algo por ella, ella cada vez te cuidará más.

¿Cómo cuidaS tu postura?

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4 comentarios

  1. No sabía que ya tenías tantos posts interesantes y útiles sobre la meditación y la postura.
    Se aprende mucho en tu blog 👍😍

  2. Desde luego, creo que todo el mundo sabemos la importancia de la buena postura. Sin embargo que rápidamente se olvida si no nos lo recuerdan.
    Al empezar leer este artículo, ¡automáticamente he corregido mi postura!
    Debería recordármelo cada media hora; muchísimas gracias por escribir este artículo para recordármelo.
    Además, es verdad que tomar una buena postura hace milagros en un segundo, para sentirse mejor.
    Porqué se me olvidará tan pronto …

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