8 estrategias para disfrutar más el momento

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Cómo aplicar el mindfulness para saborear mejor los buenos momentos

¿Has oído hablar de lo importante que es el mindfulness (o conciencia plena) pero no sabes cómo aplicarlo? En este artículo encontrarás 8 estrategias muy fáciles para disfrutar más el momento, aunque no tengas experiencia de mindfulness.

Estas estrategias, basadas en estudios científicos, están sacadas del libro Savoring de Fred Bryant y del curso “The science of Well-Being” del curso online de Yale de Laurie Santos (disponible gratis en Coursera).

Por qué nos cuesta disfrutar lo que tenemos

Piensa en la última vez que hiciste algo que te gusta; ¿lo disfrutaste menos de lo que esperabas porque la cabeza se te iba a otras cosas que te impedían apreciar la experiencia plenamente?

Nos pasa a todos; nuestro cerebro está programado para centrarse más en lo que (sentimos que) nos falta que en lo que tenemos.

Y así, a veces nos auto saboteamos un poquito la diversión, y según los psicólogos, es porque nos cuesta centrarnos en lo que estamos. Por suerte, también se está estudiando mucho qué hacer para mitigar el problema.

¿Puede ayudarnos el mindfulness a estar más satisfechos?

Posiblemente hayas oído hablar (o leído) últimamente algo sobre el mindfulness, que es como se le llama al estar centrado en el momento presente o tener atención plena.

A mí me parecía un concepto algo esotérico, pero cada vez se están publicando más estudios científicos que muestran que concentrarse en el presente es muy beneficioso para nuestro bienestar mental.

Y eso es porque al dedicarle atención exclusiva a lo que estamos haciendo, lo apreciamos mejor y evitamos pensamientos negativos que no nos aportan nada en el momento (por poner un ejemplo: pensar en lo que tienes que hacer en casa cuando vuelvas mientras estás de paseo, en vez de estar “centrada” en lo bonito que es el camino)-

A este fenómeno de tomar conciencia de nuestras experiencias y poder percibirlas de modo más intenso en psicología positiva se llama “Savoring” (saborear).

Cómo aplicar el mIndfulness para saborear mejor nuestras experiencias:

Si el mindfulness te parece difícil, no te preocupes, requiere algo de práctica pero puedes empezar con unos trucos muy fáciles.
Considéralos tus atajos para apreciar mejor los buenos momentos:

1- Cuenta lo bien que te lo estás pasando

Hablar sobre experiencias positivas con familia y amigos ayuda a disfrutar más los buenos momentos. Los estudios sobre cómo reaccionan las personas ante los acontecimientos positivos han demostrado que los que comparten sentimientos felices con los demás disfrutan de una mayor satisfacción en general.
Lo bueno es que esto es efectivo incluso si nos imaginamos cómo se lo vamos a contar a alguien, ¡sin tener que hacerlo realmente!
También funciona escribiendo diario; rememorar experiencias placenteras contribuye a una mayor satisfacción, aunque sea sobre papel y solo para ti.

2- Afina tus sentidos

Con nuestra vida ajetreada, es muy fácil distraerse.
Cuando comemos o hacemos cualquier actividad placentera, tenemos todo tipo de cosas en nuestra cabeza y saborear se vuelve difícil porque tratamos de disfrutar mientras que también intentamos bloquear todo lo que está sucediendo a tu alrededor en ese momento.
Concentrarse en un sentido cada vez puede ayudar mucho a solucionar este problema; saborear con el gusto o disfrutar un olor de forma consciente hace que apreciemos mucho más lo que hacemos.

3- Recuerda tu suerte

Piensa en lo afortunada que eres por poder experimentar lo que estás viviendo, incluso aunque no sea algo que se considere totalmente perfecto.
El simple hecho de reconocer lo positivo de tu situación ayuda a que lo aprecies como un regalo de la vida y que lo disfrutes con más alegria.

4- Compártelo

Hay un dicho que dice que la felicidad es lo único que se multiplica cuando se divide.
Esto es muy evidente en el caso de experiencias positivas: piensa a quién conoces que podría disfrutar algo interesante que hayas hecho. ¿No te hace ilusión pensar en lo mucho que lo disfrutará cuando lo hagáis juntos?
Aunque suene cursi, esta es una de las principales razones por las escribo este blog: cuando leo algo que me gusta, me gusta pensar en cómo puedo compartirlo por aquí para que también le aporte valor a gente afín como tú, como cuando descubres una serie estupenda y estás deseando que todos los que tienen un gusto parecido a ti la vean.

5- Muestra signos físicos de alegría

Darle rienda suelta a las emociones positivas, e incluso exagerarlas un poquito, como con gritos y saltos, hace que las disfrutemos aún más porque es un modo de darle evidencias a tu mente de que ha pasado algo bueno.
No en todas las ocasiones podemos celebrar “haciendo ruido”, pero incluso una pequeña risita por lo bajo hará que te sientas mejor.

6- Toma una “foto” mental

Haz una pausa por un momento y sé consciente de las cosas que quieres recordar más tarde, como un momento emotivo entre dos miembros de la familia, una imagen bella o el sonido de fondo de tu canción favorita.
La clave es tomarse el tiempo para apreciar mejor lo bonito de nuestro entorno y ser consciente de que nos gusta.
Esto fue probado en un estudio en el que se le pidió a los participantes que dieran paseos de 20 minutos al día. A los que se les indicó que se fijasen en lo bueno que encontraban afirmaron sentirse más felices que aquellos a los que se les dijo que sólo se fijaran en las cosas malas.
Suena muy obvio, pero a menudo se nos olvida recordar la de cosas que nos producen maravilla.

7- Sé consciente del orgullo que te produce

Muchas de las cosas buenas que experimentamos ocurren gracias a la ayuda de otros o de las circunstancias, pero eso quiere decir que tengamos que quitarnos mérito por la parte que nos corresponde.
En algunas culturas se tiende a sobreestimar el papel individual en los logros (nadie quiere ser vanidoso), pero según Bryant, el autor de “Savoring”, cuando reconocemos nuestros esfuerzos, disfrutamos más nuestros éxitos.

8- No pienses en nada

Por último, quédate absorto en el presente.
Cuando “apagamos” el interruptor de los pensamientos racionales, disfrutamos más el momento. Aunque no siempre es fácil, intentar tomar una pequeña pausa mental para sumergirnos totalmente en lo positivo del momento es el mejor modo de disfrutarlo.

Qué evitar si no quieres ser tu propio aguafiestas

Un equipo de investigadores de la universidad de Virginia publicó en 2012 un estudio en el que determinaron en qué se diferenciaban los participantes que conseguían saborear el momento y los que no.

Los resultados apuntaron a que la actitud era un punto decisivo: los participantes que más parecían disfrutar, solían aplicar alguno de los 8 puntos que hemos visto arriba.
A cambios los que parecían disfrutar menos solían tener en común uno de estos puntos:

1- Pensaban en cualquier otras cosa del futuro

2- Recordaban con amargura que lo bueno termina pronto

3- Pensaban que la experiencia no estaba a la altura de las expectativas

4- Pensaban con tristeza “nada dura para siempre” (sin embargo, ser consciente de lo furtivo, pero con una actitud de gratitud ayuda a saborear mejor los pequeños placeres)

5- Se apenaban por el hecho de que quizá nunca volverían a experimentar algo así de bueno

6- Se imaginaban cómo podría ser mejor

7- Se decían a sí mismos que no se merecían algo tan bueno, sin poder sentir gratitud por sentirse no dignos de la experiencia

Conclusión

Nuestra actitud y cómo pensamos puede hacer que sintamos nuestras experiencias más o menos agradables.

Actitudes como la de estar absorto en el presente y compartir lo positivo potencian nuestra capacidad para saborear el momento y por lo tanto, hacen la experiencia más agradable.

Al contrario, tener pensamientos negativos relacionados con el futuro, compararnos o pensar que no nos merecemos lo que estamos experimentando reducen nuestro disfrute.

¿Te suena alguno de los puntos mostrados En este post? Obviamente, en la vida las cosas no son solo blancAs o negrAs, así que lo más probable es que en ocasiones tengas uno de los “buenos” pensamientos, mientras que en otras, del segundo grupo. ahora que sabes qué es más beneficioso, podrás intentar hacer más de lo del primer grupo y menos de lo del segundo.

Si el tema te ha parecido interesante, recomiendo el curso “The Science of Well-being”, el curso online Yale más popular de todos los tiempos. Ofrece la opción de tomar las clases de forma gratuita.

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3 cosas buenas: ejercicio para apreciar mejor lo positivo de tu vida

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6 comentarios

  1. Desde luego nuestro estado de ánimo puede cambiar en un santiamén. Por ejemplo, últimamente estoy muy contenta porque estoy embarcándome en proyectos nuevos e interesantes, pero cuando pienso que estoy perdiendo horas de sueño, en seguida me siento menos contenta. El estado de ánimo es muy subjetivo, por eso mismo se puede aprender a controlarlo. Porque prefiero disfrutar cada momento.
    Muchas gracias por hacerme reflexionar sobre estas cosas…

    1. Tienes razón, la misma situación puede parecer en un momento algo muy bueno, y al siguiente, no tanto, o viceversa, así que está bien saber cómo aprovecharlo en nuestro beneficio 🙂

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