Cuidar tu bienestar cuando estás mucho tiempo en casa con la familia

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Ideas para encontrar tiempo y espacio para ti cuando parece que no lo hay

Estos días hay muchas cosas que no podemos prever: ¿enfermaremos?, ¿sufrirá alguien cercano?, ¿qué consecuencias traerá todo esto a medio/largo plazo?
Lo que es seguro es que vamos a estar muchas horas del día en casa y tenemos que cuidar nuestros ánimos para hacerlo lo más llevadero posible.
Por eso en este artículo he reunido ideas para cuidar tu bienestar físico, mental y emocional, especialmente si te toca pasarlo en familia, tienes niños que dependen de ti y/o quizá no tenéis tanto espacio en casa.
A veces, los gestos que más ayudan a mantener la cordura y estar en nuestras mejores condiciones, son los más pequeños y sencillos.

Ideas para cuidar tu bienestar cuando estas mucho tiempo en casa con la familia

Dormir bien

Cuando no hay que levantarse para ir al trabajo o llevar a los niños al cole, es fácil caer en horarios irregulares. Pero la falta de sueño afecta al ánimo (y baja las defensas).
Prueba a acostarte pronto; de noche no apetece hacer gran cosa, la luz es peor para leer y normalmente, la familia suele aceptar mejor que te acuestes pronto a que te levantes tarde. Con suerte, al ver que te acuestas pronto, puede que tus hijos sigan tu ejemplo.

Este artículo puede serte útil si tienes hijos pequeños en casa y necesitas ayuda para encontrar horas de sueño:
Dormir suficiente cuando se tienen hijos pequeños

Escribir diario

Escribir diario es buena forma de aclarar pensamientos y calmarse. Hay incluso estudios que dicen que llevar un diario ayuda cicatrizar más rápido y a subir las defensas. Además, es divertido.
En este artículo que puedes leer más sobre los beneficios de escribir diario.
No tienes que convertirte en la nueva Ana Frank, pero te sorprenderá lo liberador que es y la de ideas que empezarán a fluir de ti cuando empieces a escribir regularmente.
Si no sabes cómo empezar a escribir, puedes tomar algunas de estas sugerencias:

Meditar

Meditar es probablemente la única actividad que se puede hacer en casi cualquier momento y en cualquier lado, sin necesitar nada (por no necesitar, ni necesita que te muevas). Y los beneficios que aporta están muy bien documentados.

Los que NO nos consideramos experimentados, nos sentimos intimidados ante la idea de meditar: “no sé cómo se hace”, “no aguanto tanto tiempo quieta”, “lo hago mal porque me vienen millones de pensamientos a la cabeza”…
Pero recuerda, meditar es una práctica, no un concurso: no tienes que preocuparte de si lo haces bien o mal, y es normal que te cueste concentrarte (por eso practicas).

Una buena ayuda, sobre todo como principiante, es seguir alguna meditación guiada como una de estas (página con todo una lista en español e inglés) o esta otra (meditación RAIN para aumentar la autocompasión).

Tomar las tareas como ejercicios de mindfulness

Una alternativa a la meditación es concentrarse en la respiración y las sensaciones del cuerpo mientras haces las tareas más aburridas.
Alguna gente asegura que con ese truco, han pasado de aborrecer algunas tareas, a hacerlas con ilusión.

Además, es una forma maravillosa de convertir tiempo que dedicas a hacer obligaciones en momentos de conciencia y calma.

Hacer estiramientos

Como si no fuera ya de por sí súper fácil encontrar argumentos para posponer el deporte, el no poder salir de casa va a ser la excusa perfecta para tirarnos el día en el sofá.

Algo que puede motivarte es dejar de lado la mentalidad del todo o nada. No pienses “o lo hago todo perfecto (y hago flexiones hasta que sudo, y a diario) o si no, no hago nada”.
Póntelo fácil y aprecia tus esfuerzos. Unos ejercicios simples, aunque sea solo durante 5 minutos, ya te sentarán mejor que no hacer nada día tras día. Al igual que algo de gimnasia hoy, es mejor que esperar porque “a partir de mañana seré absolutamente regular”.

Para afianzar un hábito (no solo de ejercicio) puedes servirte de apps gratuitas que convierten tus metas en una especie de juego. En este artículo tienes un par: apps gratis que te harán sentir mejor.

Aprovechar el tiempo de las mañanas

Escribir diario, meditar, hacer ejercicio… Hay muchas cosas que sabemos que nos hacen bien, pero no encontramos el momento de hacerlo:

  • Porque cuando tenemos familia, nos sentimos interrumpidos
  • Porque aunque nadie nos lo impida, a veces cuesta ponerse a ello y se nos ocurren otras cosas más urgentes o fáciles (como poner la lavadora o revisar mensajes)

Los que hemos sido “nocturnos” solemos decir que nos gusta quedarnos despiertos hasta tarde para tener momentos para nosotros solos.
Nada en contra de aprovechar la noche, pero tras probar ambas variantes, he llegado a mi conclusión personal de que es más fácil ser disciplinado por la mañana.

Abrir las ventanas

Vivo en un país frío en el que la gente está acostumbrada a salir de paseo hasta en invierno (“no hay mal tiempo sino mala elección de ropa”, dicen). Pero viniendo de una ciudad del sur donde el tiempo es muy agradable, a mi no me apetece salir con el carrito de bebés cuando llueve o las temperaturas están bajo 0. Por eso, en los últimos años, ha habido muchos días en los que no hemos salido de casa.

Aunque no sea lo mismo que salir a la calle, ventilar la casa puede darte la sensación de haber “tomado el aire” (si es época de polen y tienes alergia quizá tengas que reducirlo a algunos minutos durante horas de menos polen, creo que eran por la mañana temprano y al anochecer).

Buscar colaboración

1– Obviamente, no funciona así. Pero aún así es importante expresarle a nuestra familia que necesitamos tiempo para lo que sea, ya sea para trabajar o ducharse en calma. Sobre todo cuando vamos a estar todo el día en casa a cargo de la familia, me parece ESENCIAL avisar de que necesitaremos un espacio al día.

2– A los niños (sobre todo a los más pequeños), les gusta imitar a los padres. Esto puede ser una oportunidad para incluirlos en algunas tareas domésticas. Es verdad que eso a veces da incluso más trabajo, pero lo convierte en un juego, con el tiempo los niños aprenden a hacerlo cada vez mejor y generalmente, después están más dispuestos a jugar un rato solos porque sienten que han tenido atención suficiente.

Aprovechar el tiempo de ocio

¿Hay algo que llevas tiempo queriendo hacer pero siempre
terminas posponiendo? Leer un libro, manualidades, escribir un blog, estudiar… Cuando se está mucho tiempo en casa es una buena oportunidad para retomar hobbies (o empezar alguno nuevo).

Ver alguna película en familia

Las películas no solo hacen pasar buenos ratos. Aquí puedes leer los beneficios de ver películas.

Organizar un poco

Tener cierto orden ayuda a sentirse más a gusto en casa, ahorra muchísima energía y es algo para lo que normalmente cuesta sacar tiempo.

Personalmente no recomendaría seguir el método konmari en profundidad cuando tienes a la familia en casa todo el día, porque es fácil sentirte influenciada por comentarios tipo “pero si eso está bien aún, qué lástima” (o puede cohibirte si quieres deshacerte de algo que te han regalado y prefieres que no vean que lo haces).
Sin embargo podemos poner orden en algunos cajones o en la despensa. ¡Es muy posible que encontremos algunos tesoros olvidados en el proceso!

Cuidar lo que consumes

Al igual que somos lo que comemos, también somos lo que leemos y miramos.
Esto sirve tanto para la calidad de lo que consumimos como para la cantidad.
Hoy en día, podemos encontrar todo con un click. Nuestro problema no es que nos falte información o variedad de entretenimiento, sino que tanta oferta puede abrumarnos.
Seguro que ya lo has experimentado: por muy buena que sea una serie o por muy interesante que sea lo que estamos leyendo en internet, un empacho de pantallas no suele sentar muy bien.

Aparte, estos días las novedades parecen que evolucionan en cuestión de horas. Aunque es importante mantenerse informados, quizá sea un buen momento para pararte a pensar un poco antes de comprobar el móvil. ¿Te sienta bien estar revisando las redes sociales cada vez que te llega un mensaje? ¿Estás en algún grupo de WhatsApp donde el tono general que no te ayuda? ¿Crees que deberías filtrar la cantidad de información que consumes?

Y por eso, aunque suene algo contradictorio viniendo de un blog, te animo a que levantes los ojos de la pantalla y hagas un plan: decide qué te sienta bien ver, establece tus límites (cuánto/cuándo vas a ver) y el resto del tiempo, disfruta el mundo real.

Y tú, ¿Cómo estás llevando el aislamiento? ¿Qué es lo que más te está costando? Si piensas que este artículo le puede ayudar a alguien que conoces, me alegrará que mucho que lo compartas.

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9 comentarios

  1. Muchas gracias Miyuki.
    Me ha llegado por tu madre. Muchas felicidades por tus dos hijos y por este blog. Eres muy buena consejera. Un abrazo desde San Fernando.

    1. Qué alegria, Isi! Espero que te ayude. Si hay algo sobre lo que te gustaría que escriba, ya sabes dónde encontrarme 😉

  2. Es una guía estupenda justo en estos momentos de confinamiento!
    Muchas gracias. Lo he compartido en mi facebook para que pudiera ayudar a mucha gente que esté agobiada o tenga miedo de este confinamiento ?

    1. Gracias, Sagra. Es verdad que a veces se nos olvidan cosas que sabemos, a mi la primera. Escribirlo me ayuda a recordarlas y a motivarme.

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